Casa Mikado

Proyecto

mar de naranjos
Asomarse al campo, disfrutar de la vida al exterior, ese era el objetivo.

terreno
La parcela se sitúa en el límite de una urbanización residencial, es trapezoidal, tangente a la carretera de acceso a la urbanización y elevada tres metros por encima de esta. Presenta una ligera pendiente, ortogonal a las mejores vistas y coincidente con el viento dominante, el levante. Las vistas buscadas coinciden con el mayor soleamiento, la orientación sur.

aire libre
La generación de espacios exteriores confortables, con vistas, vientos, y soleamiento controlados, se convierten en el motivo de proyecto. Así, el porche se adueña del paisaje, permite el paso a la brisa, y se protege del soleamiento en verano; mientras, la sala de juegos, de acceso independiente, se entierra abriéndose a un patio íntimo y oculto a las vistas.

objeto
Dos volúmenes idénticos articulados por una escalera helicoidal contienen los espacios interiores y generan los exteriores. El volumen superior alberga los espacios de noche, el inferior los de día, relacionándose con el porche y el jardín. Un tercer volumen alberga el aparcamiento y delimita, gracias a un cerramiento curvo, el espacio de acercamiento y acceso a la vivienda.

estructura, espacios, y orden
La estructura portante, dos prismas de hormigón, configura tanto el volumen exterior de la vivienda como sus espacios exteriores e interiores.
La modulación del encofrado, compuesto por piezas de 1,00x3,00m, aporta el necesario orden. Este se extiende en las tres direcciones, abarcando la totalidad del edificio.

materiales
Hormigón, madera, y piedra. El placer de tocar, asumiendo el envejecimiento como una cualidad añadida. El objeto arquitectónico es reflejo de su estructura de hormigón, dotándole el pavimento de madera interior de la confortabilidad pretendida; la piedra se utiliza para domesticar el terreno.

clima
La adaptación al mismo se produce de forma natural, la relación entre los volúmenes y su orientación provee de sombra en verano y sol en invierno al porche y al estar, las celosías correderas posibilitan el control solar de los dormitorios, y la posición de los huecos permite el aprovechamiento de los vientos dominantes.

Detalles

Categoría:

Vivienda Unifamiliar

Cliente:

Particular

Fecha:

enero 1, 1970